CASO PAULA Y PROHIBICIÓN DE INFORMAR

Durante la dictadura el periodismo sufrió una severa prohibición de informar. Las revistas de oposición como Apsi y Análisis se enfrentaron a grandes trabas para publicar sus historias cuando la sociedad más necesitaba información. También hubo censura durante democracia, el primer caso fue el año 1993 cuando el libro “Impunidad Diplomática” de Francisco Martorell fue publicado en Argentina y prohibido en Chile: no pudo entrar al país para ser puesto en circulación porque hablaba de los escándalos que llevaron a la exoneración de Óscar Spinosa, el embajador de Argentina en Chile. En 1999 la periodista Alejandra Matus tuvo que irse del país al publicar “El libro negro de la justicia chilena”, que abordaba las malas prácticas dentro del sistema judicial del país. A raíz de estos casos de censura el Committee to Protect Jounalists, una organización independiente que promueve la libertad de prensa en todo el mundo, publicó una carta que enviaron al Presidente Frei Ruiz-Tagle donde condenaban el actuar hacia Matus y Martorell.

En estos días, hemos sido testigos del golpe noticioso más grande de la historia del periodismo realizado colaborativamente: los Panama Papers. Al mismo tiempo, en Chile, el periodismo es cuestionado y hoy se enfrenta a posibles obstáculos que podrían dificultar el ejercicio de la profesión, como las indicaciones a la Ley Mordaza respecto a las filtraciones en procesos judiciales. Incluso el Colegio de Periodistas de Chile publicó la declaración de algunos premios nacionales de periodismo, como Sergio Campos, Juan Pablo Cárdenas, María Olivia Mönckeberg y Faride Zerán, donde explicaban su oposición a las modificaciones de la ley, diciendo que “las medidas atentan gravemente en contra de la libertad de expresión y de prensa y el acceso de la ciudadanía a la información”.

En este contexto que creíamos era parte del pasado, el 12 marzo de 2016 revista Paula publicó una explicación en sus páginas por la prohibición de informar impuesto por el Primer Juzgado de Familia de Santiago al reportaje “Las Residencias para Madres Adolescentes”. En él, se mostraba la vida de las niñas al interior de éstas residencias, que son parte de un programa del Sename donde se busca resguardar transitoriamente la seguridad de jóvenes que han sufrido abuso sexual, o han visto vulnerados sus derechos, para mantener garantizada su seguridad y las de sus bebés.

El equipo de Paula tuvo que esperar ser llamado a declarar, luego de presentar un recurso de protección en la Corte de Apelaciones de Santiago por la censura previa*.

En tiempos en que la información está al alcance de todos ¿qué repercusiones deja la censura en tiempos de redes sociales?, ¿cómo se maneja esta situación dentro de una redacción periodística?

Constanza López, directora de revista Paula, visitó la Facultad de Comunicación y Letras de la UDP y conversó con Alejandra Matus sobre el caso que afecta a su medio, sus reflexiones acerca de la libertad de expresión y el ejercicio del periodismo.




REVISA aquí algunas de las reacciones en Twitter que dejó el caso.


 

* En Mayo de 2016, la corte levantó la medida y la revista pudo finalmente publicar el reportaje “Las Residencias para Madres Adolescentes”.