La vida secreta de las contraseñas

Cada vez que olvidamos una de nuestras contraseñas tenemos que someternos al tedioso cuestionario de rigor con preguntas personales para volver a descifrar el enigma de la password número siete que manejamos como usuarios de Internet. El reportaje interactivo The Secret Life of Passwords  de The New York Time Magazine investigó cómo la mayoría de estos conceptos esconden  grandes historias, se usan como mantras motivacionales, pueden ser el recuerdo de un amor del pasado, o se crean como chistes internos de quien las usa. Incluso, el artículo afirma que hoy nuestras contraseñas han pasado a formar parte de la cultura popular que se crea alrededor de la tecnología, ya que en unos años más, la lectura de retina, huellas digitales y detección por voz dejarán obsoleta estas formas de guardar nuestros contenidos online.

Este reportaje del periodista Ian Urbina reflexiona acerca de los significados de estas frases secretas, desde cuáles son los verbos más usados para construir contraseñas, -como amar y odiar-, hasta personas que deciden ser “nudistas digitales” e intencionalmente tienen desprotegidas sus claves como una especie de acto de rebelión frente a las paranoias de la seguridad en la red.

Aparte de lo interesante que resulta detenerse en la humanidad que existe  detrás de estos hábitos digitales, The Secret Life of Passwords experimenta con los formatos a través de testimonios en audio y video ilustraciones realizadas por la periodista visual Leslye Davis. Las animaciones se suceden como pensamientos en las cabezas retratadas de los entrevistados a la vez que se pueden escuchar los relatos de tragedias, muertes violentas, drogas y problemas familiares relacionados con las personas y sus contraseñas.

Una de las historias principales que narra este especial es la de Howard Lutnick, ejecutivo de la firma de servicios financieros Cantor Fitzgerald quien para el atentado de las Torres Gemelas el 2001 perdió a más de 650 de sus trabajadores y con ellos las contraseñas de cada uno de ellos. Para reinstalar la empresa y pararse nuevamente, aparte del duelo emocional que ya significaba la tragedia, debió realizar la odisea de recuperar todas esas claves y comunicarse con los familiares para descifrar el acertijo: ¿Cual es su fecha de aniversario? ¿Cuál es el nombre de tu perro? ¿Cuáles son las fechas de nacimiento de sus hijos? Preguntas que parecen triviales pero que están íntimamente ligadas a nuestras nuevas vidas digitales.

 

 

El reportaje está en inglés, pero se puede leer en una traducción bastante fidedigna apretando el botón  derecho de tu mouse y cliqueando en “Traducir a español”.

Sigue en Twitter a sus autores @ian_urbina & @leslyedavis.