Daniela Vega: el desafío de la representación cinematográfica

Si hace 18 años Boys Don’t Cry, la película de Kimberly Pierce que contaba la historia real de Brandon Teena, un hombre transgénero asesinado a golpes por su condición sexual, era una revelación por la temática que trataba, hoy en día no deja de ser novedad una película con protagonistas que pertenecen a minorías sexuales.

En Chile, Daniela Vega es el reflejo de eso. Cantante y actriz, interpreta a Marina en “Una Mujer Fantástica”, largometraje dirigido por Sebastián Lelio y co-escrita por Gonzalo Maza junto al director. Estrenada en enero de este año, durante la 67ª versión de la Berlinale, la película muestra la historia de Marina, una mujer transgénero interpretada por Vega, y su lucha por mostrarle a la familia de Orlando, su pareja recientemente fallecida, que, como cualquier persona, tiene derechos que merecen ser respetados.

En conversación con la periodista Paula Molina, en el contexto de la Cátedra Mujeres y Medios de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Diego Portales, Vega relató el viaje que realiza Marina y cómo lo interpreta ella como actriz: “Marina es un buque en un océano gigante que es la vida y va sola. Los bichos de mar, los otros personajes, se cruzan con Marina, pero no interactúan mayormente con ella. Ella está sola en esta pasada y esa soledad también es interesante asumirla, porque hay mujeres que están solas y hay mujeres que pierden a otras personas y ese perderse podría significar también un lugar de encuentro”.


En Chile no existen estudios sobre la representación de la comunidad trans en la televisión y cine. Sin embargo, desde la cuna del negocio, en Estados Unidos, la Alianza Gay y Lésbica contra la difamación (GLAAD por sus cifras en inglés) realizó un estudio en 2013 sobre estereotipos trans en la televisión. Los resultados arrojaron que las cadenas del país norteamericano exponen a los personajes transgénero como víctimas al menos en un 40% y que una quinta parte de los roles corresponden a trabajadores sexuales.

De acuerdo al “Informe sobre discriminación y violencia contra las personas por motivos de orientación sexual e identidad de género” de la Asamblea General de Naciones Unidas del año 2015, las personas que pertenececen a la comunidad LGBTI y ven bloqueado el acceso a derechos básicos como salud y educación son más propensas a caer en situaciones de pobreza. Por lo mismo, según estudios realizados en varios países, las tasas de pobreza, la falta de un hogar y la inseguridad alimentaria son más elevadas entre las personas LGBT que en el resto de la comunidad.


[/su_column]

Con respecto a la invisibilización de los derechos de la comunidad trans, Daniela Vega relató su experiencia como representante de Chile en un viaje al Caribe y cómo este fue el reflejo de la falta de políticas públicas.  “El Estado me invita a participar en una conferencia en el Caribe y salgo como un hombre masculino en el Registro Civil porque no tengo derecho a cambiarlo como cualquier persona tiene derecho a hacerlo porque soy trans. ¿Cuál es la dicotomía del Estado? ¿Cuál es la contradicción?. Yo represento a mi país cada vez que salgo de aquí, a cualquier festival, sin embargo, mi país más que representarme, no me protege. Si yo muero hoy, mi tumba no va a decir Daniela Vega porque no tengo ese derecho y tampoco mi familia va a tener la posibilidad de ver mi nombre ahí”.

 

El 6 de junio de este año, el Senado aprobó la iniciativa de la Ley de Género que permite que el cambio de sexo y nombre se pueda realizar de manera simple en el Registro Civil. Sin embargo, la persona que realice el trámite deberá presentar un certificado médico que compruebe que no sufre de un trastorno de personalidad.

Al respecto le hicimos preguntas a Daniela Vega. Aquí sus respuestas.