Las mujeres en la vida de Isabel Allende

Isabel Allende tiene 75 años recién cumplidos, y eso se nota en sus obras las que han evolucionado junto a ella. Ha vendido más de 65 millones de libros y éstos se han traducido a 35 idiomas. Esta chilena que nació el Lima, vivió en Bolivia,  Líbano y Venezuela, y actualmente cuenta con residencia y ciudadanía en Estados Unidos, es sin duda la escritora chilena más leída del mundo.

Dice que las mujeres de sus libros no necesitan ser inventadas, todas existen y forman parte de su vida. Isabel Allende está rodeada de mujeres fuertes y empoderadas, al igual que aquellas por las que trabaja  desde la Fundación Isabel Allende, cuya máxima es invertir “en el poder de las mujeres y las niñas para garantizar los derechos reproductivos, la independencia económica y la protección contra la violencia“.

Isabel Allende en la Cátedra de Mujeres y Medios de la Universidad Diego Portales

Mujeres del alma mía

Isabel Allende siempre ha estado rodeada por mujeres que la han inspirado tanto en sus obras, como en su manera de ver la vida. Su madre la ayudó a abrir los ojos de manera casi inconsciente sobre el feminismo, y sobre las injusticias que sufrían y aún sufren las mujeres. Con tan solo 15 años, la escritora notó que los hombres de su familia “tenían todos los privilegios y derechos”, mientras su madre “era la víctima”, comentó para el instituto de conferenciantes Speakers Academy.

“(mi mamá) era una niña con tres hijos, abandonada por el marido, viviendo bajo la protección de su padre, sin preparación para trabajar, sin medios propios, en una sociedad que la tenía completamente aplastada. Yo no quería ser como ella, yo quería ser como mi abuelo que tenía todos los derechos del mundo”.

Paula (1994), para Isabel Allende, no sólo es el título del séptimo libro -y uno de los más exitosos- de la autora. Este, es el nombre de su hija, con quien compartía las ideas de feminismo, cercanas a lo que la escritora ha dicho: Si las madres no somos capaces de criar a los hijos con igualdad, entonces es imposible superar el machismo“.

Sin embargo, Paula falleció tras ser diagnosticada de porfiria, enfermedad que la mantuvo un año en estado de coma. Y fue en ese lapso de tiempo, que Allende se dedicó a escribir todas las vivencias pasadas que reconstruyeran la vida de su hija, aquellas que debido a su estado médico, pudiese haber olvidado. Siempre, por supuesto, desde la esperanza de que la joven se recuperara.

Aquello no ocurrió, pero la energía que emana de la pena, fueron suficiente motivo para que Isabel Allende creara la Fundación que lleva su nombre y es el legado vivo de Paula.

Más allá de la cubierta de los libros

“Las mujeres con temple ponen en peligro el desequilibrio del mundo, que favorece a los hombres, por eso se ensañan en vejarlas y destruirlas. Pero son como las cucarachas: aplastan a una y salen más por los rincones.” – Inés del Alma Mía.

Desde sus primeras novelas, ha plasmado el feminismo en cada una una de las mujeres que crea con su pluma. La Casa de los Espíritus (1982), su primera novela, relata la vida de varias damas de una misma familia a través de generaciones, contando al mismo tiempo como en cada una de ellas se va desarrollando los derechos de las mujeres y  cómo su papel en la vida cotidiana va cambiando.

Otro ejemplo más reciente es Inés del Alma Mía (2006), una historia situada en la época en la que se formaron los cimientos de Santiago, y en la que el esposo de Inés, Pedro de Valdivia solía ser el protagonista. Pero Allende nos demuestra la importancia que tuvo Inés de Suárez en la fundación de Santiago. Y así, en cada uno de sus libros las mujeres son las que se empoderan de la historia.

“Mis personajes, siempre tienen que vencer terribles obstáculos para realizar sus destinos y para ponerle a esos destinos algo de belleza”. Conferencia magistral de Isabel Allende en el II Congreso Internacional La experiencia intelectual de las mujeres en el siglo XXI – México 2012

Retrato de una reportera feminista

Hacia fines de los ’70 ya era una impertinente. Con esa personalidad que dice que forjó desde muy pequeña, se unió al equipo de la disruptiva revista Paula, donde tenía secciones de humor como “Los impertinentes” y “Civilice a su hombre”, en las que hablaba de su citroneta floreada, de las teleseries y de su paso por el Bim Bam Bum.

Sin embargo, sus trabajos más controvertidos fueron otros. En noviembre de 1967 la entrevista realizada a una mujer infiel, -un tema poco explorado por los medios de comunicación nacionales de esos años-, disparó las ventas de la revista pero Allende fue tratada de inmoral y mentirosa por la sociedad conservadora de la época.

“P: ¿Es frecuente el caso de la infidelidad femenina entre la gente de su edad y su medio?

X: (…) Entre mis amigas hay muchas, casi todas. Pero es algo que se produce después de los 30 o 35 años, y que se acentúa a medida que pasan los años y se va terminando la juventud” – Revista Paula – 1967 .

Entre sus tantas publicaciones como periodista feminista, fue capaz de denunciar el machismo, hablar de  drogas como el LSD y tocar temas tan tabú para la época como el de las madres solteras.

Algunas mujeres tienen su hijo porque de puro ignorantes y débiles no supieron evitarlo. La mayoría trata de perderlo en los primeros meses de embarazo recurriendo a toda suerte de métodos atroces“, escribía aludiendo a los abortos que se practicaban algunas mujeres que, generalmente, por razones económicas no se sentían en condiciones de tener al hijo.

De amor y de amantes

El amor es parte de su vida. Se casó dos veces, se separó ambas y hoy mantiene una tercera relación. En la presentación de su última novela dijo que cuando la empezó a escribir, el 8 de enero de 2016, estaba viviendo un invierno. “Me había separado de mi marido, estaba viviendo sola. Tenía una sensación de que, ya a mi edad, había llegado a un invierno en mi vida. Pero el verano invencible está siempre ahí y al escribir la novela, fue emergiendo ese verano, la capacidad que todos tenemos de correr riesgos, de lanzarnos a la aventura, de encontrar el amor, la solidaridad, el coraje”, agregó.

Y es que para la escritora no existen límites y siempre está la posibilidad de volver a amar. En múltiples entrevistas ha dicho que su segundo marido no era nada machista, y que ambos compartían los roles de pareja.

El feminismo cala por cada poro de Isabel Allende: en su relación con otras mujeres y con el mundo, en su relación con los hombres, en los personajes de sus libros y en su fundación.

Cuando ella comenzó a hablar de feminismo la palabra prácticamente no existía en Chile. Hoy, se le considera casi una palabra anticuada, pasada de moda. Los tiempos han cambiado, pero no tanto. Siempre necesitaremos de la pluma y lengua sincera e incisiva de esta escritora que ha trabajado toda la vida por y para las mujeres.

“Porque no se trata de cambiar a las mujeres para que le calcen al mundo, sino cambiar el mundo para que le calce a las mujeres”.