Macarena Orellana, kickboxer: Pelea como mujer

Macarena Orellana nos recibió en la Casa Central de la Universidad de Chile, lugar que la vio egresar como historiadora y donde, actualmente, se encuentra haciendo un diplomado de archivística.

Su carrera como kickboxer

“Las mujeres tenemos que demostrar que estamos ahí porque nos gusta, no porque vamos a huevear o porque somos ricas, o porque no sé qué”

Una de las primeras cosas que nos dijo Orellana respecto al kickboxing fue que lo comenzó a practicar porque se sentía muy insegura en la calle. Esa fue la línea de la conversación con una activista feminista, informada de lo que habla y apasionada de los que cree.

Sin embargo, no todo es feminismo en la conversación. La historiadora se da el tiempo para aclarar que el kickboxing es un deporte muy olvidado en Chile. Es reconocida en el círculo especializado, pero no ha recibido apoyo alguno por sus logros internacionales, entre ellos, ser campeona panamericana.

Fuente imagen: Knock Out Sport

Espacio feminista

“Yo pienso mis espacios, como espacios que tienen que ser politizados desde el feminismo”.

Macarena es profesora de Historia y, desde el feminismo, intenta promover la educación no sexista, trabajando en la educación de perspectiva de género. “El sistema educativo genera un tipo de mujer y un tipo de hombre que cumple con ciertos estereotipos” explica la deportista, y ahonda en  las limitantes que deja el sistema educativo actual, restringiendo las posibilidades que una persona puede plantearse en la vida, y en todo ámbito.

Imagen: Igualando

Talleres de autodefensa feministas

“Así como yo politizo mi práctica pedagógica, también politizo mi práctica deportiva y entiendo que yo tengo un conocimiento que es funcional a apalear una situación que viven todas las mujeres actualmente, que es la violencia”. 

Los Talleres de Autodefensa Feministas están en todos lados por Internet. Macarena Orellana los comenzó a hacer el año pasado y desde entonces continúa en diversos espacios, desde universidades hasta organizaciones públicas. Comenta que existen dos partes del taller de tres horas, una teórica y otra práctica que puede ayudar a más mujeres a sentirse un poco más seguras dentro de su entorno.

Sin embargo, Orellana defiende el no tener que aprender este tipo de artes marciales ni hacer talleres de autodefensa para sentirse protegidas en las calles. “No podemos pasar para el otro lado de normalizar el que las mujeres estén entrenando y aprendiendo a defenderse” dice con mucha firmeza,  recordando que falta protección legal para las mujeres, tanto en la calle como en otros contextos de violencia.

Puedes ver la entrevista completa en el video.


Este trabajo forma parte del proyecto Igualando realizado para curso Digital I en Periodismo UDP. Más publicaciones en Igualando.