Simón Espinosa: la ‘volá’ del Youtuber verde

Un Sedán blanco lo deja frente al edificio donde trabaja. Son cerca de las 10 de la mañana, y Simón Espinosa llega a su oficina en Providencia. En su escritorio, el youtuber enciende su computador y se dedica a revisar algunos correos. Tiene una presentación importante para su futuro financiero. Para relajarse, decide pararse de su puesto y se acomoda en el sofá. Deja una taza sobre la mesa, y saca un papelillo para enrolar un mañanero. Esta es la rutina de Simón, con ella ha llevado adelante su marca Quema, y su canal de YoutubeEn volá.

ENROLÁNDOSE EN LAS REDES

La oficina de Espinosa no es una común. Por donde se le mire, está lleno de pipas y bongs. Sobre la mesa del living dos ceniceros con marihuana en su interior. La cannabis está presente en todo sentido en ese departamento. Pero esta anomalía, la de tener una temática marihuanera,  no llega solo a los adornos que presenta el lugar. El ambiente que generan quienes trabajan acá está basado en la buena onda y en el buen humor. Y es la comedia lo que marcó el inicio de este proceso para Simón.

Él, junto a su hermano Pascual, solían compartir chistes del estilo one liner en sus Facebook personales. La comedia que hacían le pareció interesante a un amigo de ellos, y les recomendó hacer una cuenta de Twitter para subirlos ahí.

“Creamos un wordpress con un plantilla de Tumblr, empezamos a subir los chistes ahí, y le pusimos Envola.cl. Fue absolutamente aleatorio, pero era lo que significaba, que son los chistes que se te ocurren cuando estay volado.”

Espinosa es periodista, ha trabajado en medios como The Clinic y en el programa El Club de la Comedia. En ese ambiente conoció a quienes lo acompañan en sus videos, Lucas Espinoza de Proyecto Lupa, y Benito Espinosa de Dejen Algo. Entre ellos llevan adelante una especie de crossover de canales de Youtube, y hacen reviews de artículos para fumar marihuana, todo esto con la ayuda de su hermano Pascual, quien estudió dirección audiovisual.

Eso es lo que hace Simón, y es con estos emprendimientos, tanto Quema como En volá, que pronto se embarcará en un viaje a Estados Unidos. Va a mirar plantaciones y procesos productivos en California. Luego irá a Denver, al Trichome Institute del científico Max Montreaux.

Es en este último destino, en el estado de Colorado, es donde el youtuber realizará su investigación más importante, con la que volverá a Chile e instalará un centro anti stressEn Denver aprenderá a identificar las cepas de marihuana más eficaces en cuanto a la estimulación de la risa.

Simón Espinosa, fuma marihuana todos los días. Es una costumbre naturalizada, señala. Pero deja bien en claro que lo hace siempre en la medida en que le aporte. “No fumo pitos fuertes”, agrega. Sin embargo, es certero al decir que él sabe que se está drogando. Siempre se plantea la misma pregunta cuando la gente le consulta si fuma todos los días, “¿está bien lo que hago?”.

Incluso, sus cuestionamientos a la cannabis, van más allá al momento de hablar de sus contras. Tiene claro que con sus videos, y con la “moda” que ha tomado el fumar marihuana, hace que el consumo haga ver a las personas como “buena onda y taquilla”. Pero señala que no hay que olvidarse que existe un grupo de gente, como lo son los adolescentes, para los que el consumo puede ser peligroso.

Mientras habla, llegan sus compañeros de oficina. A simple vista son un grupo de amigos que trabajan muy a gusto juntos. Existe un clima de relajo. Cada vez que alguien entra al departamento, y hay un pito encendido, es ofrecido sin egoísmo.

LA POLÍTICA ES SOLO HUMO

El periodista tiene una visión bastante crítica de la normativa que rige hoy a la marihuana, y a Chile en general. Para él, la constitución y todas las leyes que salgan de ahí, tienen un origen cuestionable. Y agrega, según su punto de vista, que “la ley de droga se va a mover por plata”.

“Laboratorios Bayer se acaba de anotar con una concesión, que es un permiso que les va a permitir vender fármacos derivados de la cannabis como Sativex”.

Para él, que ya es catalogado como el primer sommelier de marihuana en Chile, la discusión real de la ley de droga es con respecto a las libertades individuales. Y afirma que, “si hay un problema de drogadicción, esa persona no es un criminal, sino que es una persona enferma”.

“En estricto rigor debiese haber una hueá en Fonasa, que diga ´persona adicto a la cocaína, adicto al alcohol, adicto a…`, y que esa persona pueda entrar en un circuito formal donde se pueda tratar como cualquier persona con una enfermedad.”

Las críticas de Espinosa van más allá del tema de las leyes. Él se muestra realmente contrario a los políticos. “Se andan peleando por la tele, pero igual después toman tecito en la casa del campo”, señala. Y este reproche que tiene con ellos, lo refleja en algo que afirma con convicción: “Nunca he votado. Soy una persona altamente política, y llegué a la curva de la decepción absoluta en la derecha y en la izquierda”.

Fotografía: TooHigh

Para Simón Espinosa, su trabajo no forma parte de un cambio cultural, y se cataloga a sí mismo como una moda. “Nosotros somos parte de algo mucho más grande, el cambio cultural está atrás y sobre nosotros. No somos nosotros quienes estamos cambiando el mundo ni dirigiendo nada. Es un show de Youtube y es bueno”.

Este trabajo forma parte del proyecto Éxodo realizado para curso Digital I en Periodismo UDP. Más publicaciones en TooHigh