Trasplantes, campañas y redes sociales

El año 2012 Trinidad Gelfenstein, se hizo conocida en la opinión pública por ser la joven de 17 años primera en la lista de espera para ser trasplantada de ambos pulmones. Luego de ese diagnóstico la familia decidió realizar un llamado a la ciudadanía a través de las redes sociales y fue así como el hashtag #DaleVidaALaTrini se transformó en un tema nacional.

Las campañas a través de las redes sociales han sido un mecanismo que las familias de quienes esperan una donación han encontrado para hacer escuchar su voz. Sin embargo, este recurso no ha estado exento de discusiones. El último caso mediático en redes sociales fue el de Jacinta Zañartu, joven de 17 años que hace pocos días falleció luego de rechazar el doble trasplante de órganos – corazón y pulmones -. Los medios de comunicación y medios sociales como Facebook y Twitter hicieron público, a raíz de su caso, un debate sobre la posible situación de privilegio en la asignación de los órganos que se da a cierto sector acomodado de la sociedad.

Personajes públicos y políticos se hicieron eco de la discusión. Luis Larraín, Presidente de Fundación Iguales y quien además es trasplantado de uno de sus riñones, afirmó en una columna escrita en su Facebook el día 19 de julio de este año que “Las personas de clase alta sí tienen mayor probabilidad de trasplante” haciendo referencia a que tienen una mejor calidad de vida y mayor red de contactos que les permiten abordar de mejor manera un trasplante de órgano.

En su columna bajo esta misma línea, Larraín afirma que, la idea de más y mejores privilegios en la asignación de los órganos, se da por la mayor cobertura mediática que hacen los medios de comunicación a los trasplantes de personas de clase alta.
QUÉ DICE LA LEY

Hoy todos los chilenos mayores de 18 años somos donantes a no ser que explícitamente a través de una certificación notarial afirmemos lo contrario . Este cambio de un sistema de “respuesta requerida”, donde se preguntaba a la persona mayor de 18 años la opción de ser donante o no, a uno de “conocimiento presunto” se realizó el 2010, cuando se promulgó la ley 20.413 de trasplante y órganos por la Presidenta Michelle Bachelet y el ministro de Salud Álvaro Erazo.

Pese a esta modificación, en nuestro país las cifras de donación de órganos siguen siendo bajas. Existen alrededor de 1.820 personas en Chile esperando por un órgano a la fecha. El riñón es el más necesitado con 1.638 personas, seguido de 111 que esperan un trasplante de hígado, 53 de pulmón y 18 un corazón, según los últimos datos entregados por el Ministerio de Salud (Minsal).

A comienzos de este año, el Minsal presentó el balance de las donaciones de órganos del 2015. Los resultados no fueron muy favorables ya que hubo un 9% de baja en el número de trasplantes respecto al 2014, y un 53% de las familias dicen no estar dispuestas a donar órganos. Esta situación se condice con la baja tasa de donación en Chile, que es de 7 personas por millón de habitantes, muy por debajo de la tasa que posee España, país con la mayor cifra de donación de órganos, con 39 donantes por millón.

José Luis Rojas jefe de la Coordinadora Nacional de Donación de Órganos del Minsal, declara que en Chile esta política por veinte años fue una actividad sanitaria basada en el voluntarismo que no estaba en ningún programa sanitario de gestión.

José Luis rojas confirma que un 75 % de los trasplantes promedio que se hacen en Chile son beneficiarios del sistema público, derribando el mito de que a mayor nivel socioeconómico mayor probabilidad de ser trasplantado.


 

LAS LISTAS DE ESPERA

Monserrat Sarmiento tiene siete años y hoy es la primera en la lista de espera para un trasplante de corazón. Su familia inició hace más de un año una fuerte campaña nacional con el hashtag #UnCorazonParaMonse. Respecto al debate público y a la realidad de los trasplantes en el país, Dassna Maluenda, tía de Monserrat y encargada de las redes sociales de la campaña, afirma que “hay un montón de mitos(…) la gente no entiende que la donación depende de una muerte cerebral. Hay mucha desinformación en Chile  que no permite que la donación sea una cosa prioritaria“.

Asegura que, si bien hay campañas por parte del Ministerio de Salud, hace falta llevarlas principalmente a los hospitales y a los colegios, para que por medio de esa vía se eduque a la población en este tema. No hay duda que las principales campañas están en manos de las propias familias y en relación a esto la tía de Monserrat analiza la situación:

“Las campañas son una forma de ponerle rostro al caso, (…) es un ejemplo vivo de la persona que tiene esa necesidad. Con las campañas tratamos de demostrarle a la gente, que aún con el dolor que significa perder a alguien y la decisión de donar sus órganos, esa persona se va salvando otras vidas”.


Este debate ya se ha dado en otros países. En año 2014, España prohibió por ley la petición de donación de órganos y tejidos a pacientes concretos, afirmando que las campañas no cumplen ese fin y que los esfuerzos deben ir enfocados a que estas tengan un carácter educativo.
Pese a estos debates, hay otras instancias donde las redes sociales han tenido un impacto directo en concientizar sobre lo importante que es hablar de la donación de órganos. El año 2012, Facebook, junto a un grupo de investigadores, incorporaron en EE.UU la posibilidad de ingresar en su plataforma Timeline la opción de contar si se es donantes de órganos. Cuando el usuario colocaba en su perfil que era donante, les aparecía un link para registrarse de forma oficial como donantes estatales. El Estudio publicado en la revista American Journal of Transplantation concluyó que el experimento logró aumentar 21 veces en un sólo día el número de donantes de órganos en Estados Unidos.